Antes de entrar en las leyes específicas, es vital entender el postulado central de Tracy: . Tus pensamientos dominantes se convierten en tu realidad física. Si logras dominar y dirigir tus pensamientos, tendrás el control absoluto de tu destino.
"Tu estado emocional dominante actúa como un diapasón que atrae situaciones de igual frecuencia."
Tu mente subconsciente es un motor de ejecución masiva que trabaja en segundo plano. Esta ley dicta que y trabaja para que tus palabras y acciones encajen con tu autoimagen.
Tu subconsciente es un motor de ejecución masiva y un banco de datos ilimitado. No juzga si un pensamiento es bueno o malo, real o imaginario; simplemente lo toma como una orden de trabajo. Regula tus funciones corporales, tus hábitos automáticos y guía tus palabras y acciones para que coincidan con tu autoimagen.
"Lo que esperas con absoluta confianza se convierte en tu propia profecía autocumplida."
The moment you feel fear, jealousy, or negativity, consciously decide to think about a goal you want to achieve. Shift your focus. Think about your ideal future instead of your current problems. This simple act of substitution can immediately change your emotional state and your performance.
"Ninety-five percent of your emotions and behaviors are determined by habit."
Elige una sola de estas leyes para practicarla intensamente durante los próximos 21 días. Cuando sientas que ya forma parte de tu rutina mental diaria, avanza hacia la siguiente ley. La maestría requiere constancia. Conclusión: El Destino Está en Tus Manos
Irónicamente, las cosas más importantes en la vida —como la felicidad, la paz mental y el éxito— rara vez se logran persiguiéndolas directamente. Se obtienen de manera indirecta, como subproducto de hacer las cosas correctas.
: You are a "living magnet." You inevitably attract people, ideas, and circumstances into your life that harmonize with your dominant thoughts.
This is the final piece that connects theory to action. It states that you become what you think about most of the time, but thought must be combined with action. Ultimately, your destiny is determined by your habits; your habits are determined by your actions; and your actions are determined by your thoughts.




